La delegada de Programas para el Bienestar calificó de infundados los señalamientos de la gobernadora y urgió a presentar evidenciasChihuahua.- La exigencia de que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, lleve sus acusaciones contra la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, a los tribunales marcó la postura de la delegada de los Programas para el Bienestar, Mayra Chávez, quien calificó los señalamientos como infundados y los vinculó con una estrategia para desviar la atención de otros temas.
Chávez consideró que las declaraciones de la mandataria estatal, difundidas la semana pasada, carecen de sustento y solo buscan mejorar su imagen pública. «Los chihuahuenses merecemos la verdad y merecemos que no solamente sea a través de dichos, de acusaciones, de declaraciones para limpiar su imagen como este tipo de temas se esclarezca. Queremos hechos y queremos que se hagan a través de las vías judiciales como debe de ser», sostuvo.
El origen de la controversia se remonta a una reunión entre Campos y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el 19 de septiembre en Ciudad Juárez. Según la versión de la gobernadora, en ese encuentro cuestionó a la mandataria federal por la actuación de las autoridades de seguridad y le atribuyó presuntos vínculos de Montiel con el crimen organizado.
Campos aseguró que la dirigente morenista habría establecido desde 2021 un acuerdo con integrantes del cártel de Sinaloa en la región de Guadalupe y Calvo, relacionado con el trasiego de drogas, la operación de laboratorios clandestinos y el apoyo electoral. No obstante, reconoció que no ha presentado pruebas de sus dichos.
Ante estos señalamientos, Sheinbaum defendió la integridad de Montiel y pidió que las acusaciones se presenten ante las instancias correspondientes. La presidenta nacional de Morena rechazó las imputaciones y exigió a la gobernadora que acuda a las autoridades competentes con evidencias.
Chávez respaldó a la dirigencia nacional de su partido y describió a Montiel como una mujer íntegra y honesta. Cuestionó que una gobernadora realice acusaciones de esa gravedad sin llevarlas ante la justicia, y consideró que sus declaraciones revelan desesperación. «La verdad es que habla de una desesperación por querer llamar la atención hacia un lugar que no la inculpe de haber puesto a su propio ex», expresó, en referencia al exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno.
La delegada federal insistió en que los señalamientos no deben quedar sin consecuencias y llamó a quienes ocupan cargos públicos a conducirse con responsabilidad. «Me parece que debe de tener consecuencias y estoy segura que la propia presidenta nacional de Morena estará llevando a cabo lo propio», afirmó.
La polémica se suma al enfrentamiento entre los gobiernos estatal y federal por el operativo en El Pinal, municipio de Morelos, en el que participaron agentes estadounidenses y que derivó en una investigación sobre el ingreso y la actuación de personal extranjero en Chihuahua. El caso también está relacionado con el proceso penal que enfrenta Jáuregui, cuya detención y acusación por traición a la patria han profundizado las diferencias entre ambas administraciones.
