Anaya Moreno precisó que cada plantel podrá determinar cómo implementarlo mientras la Secretaría de Educación y Deporte de Chihuahua publica el reglamento correspondiente.
El funcionario explicó que algunas escuelas podrían optar por retirar los teléfonos celulares a los estudiantes al ingresar y devolverlos al finalizar la jornada escolar. Sin embargo, señaló que el acuerdo no establece una prohibición absoluta de estos dispositivos, sino que busca regular su uso dentro de los planteles.
Anaya Moreno consideró que lo importante es evitar que los alumnos utilicen los aparatos durante las actividades escolares, sin impedir que los padres de familia puedan comunicarse con sus hijos.
Asimismo, indicó que las decisiones que adopten las direcciones escolares deberán considerar los acuerdos de convivencia vigentes en cada institución. En caso de que se determine retirar los dispositivos, podría ser necesario modificar dichos acuerdos, con la participación de los padres de familia.
Añadió que el futuro reglamento estatal establecerá con mayor precisión las condiciones de uso de los celulares, incluidos los horarios y espacios en los que podrán utilizarse, como los salones de clase y los periodos de recreo.
Anaya Moreno detalló que en la Zona Norte existen aproximadamente 974 escuelas de educación básica, con una matrícula cercana a los 250 mil estudiantes.
Ante este panorama, reiteró que, mientras se publica el reglamento oficial, cada plantel tendrá margen para definir las medidas que considere pertinentes, de acuerdo con sus necesidades y criterios de convivencia escolar.
