Termina la primer semana, de una de las pruebas más difíciles que me ha tocado enfrentar.

La vida puede cambiarnos en un instante y nadie estamos exentos de enfrentar momentos difíciles.

Ha sido una semana de fragilidad, pero aprovechada para la oración, de momentos complicados, pero también de mucha fuerza y de rodearme de lo más importante para mí de mi familia , mi esposa, mis hijos, mis padres y, sobre todo, una semana de fe www.gabymartynoticias.com.mx
