Habrá choque de trenes solo entre dos titanes electorales que, literalmente, no se detendrán en gastos ni esfuerzos físicos ni mentales para alcanzar el triunfo en un estado considerado clave entre las entidades federativasPara el año entrante justo en esta fecha habrá quedado definida la gubernatura solo entre dos grandes opciones encabezadas por el PAN o Morena, con sus respectivos partidos aliados.
Movimiento Ciudadano ha quedado disminuido a nada. Carente de liderazgos sólidos, reducidos los mismos a calidad buitre, corrompido hasta la médula, seguramente terminaría sin registro si va en solitario a la contienda electoral.
Su actual modus vivendi lo desarrolla aliado con el PRIAN. Optaron los naranjas por convertirse en socios del partido en el poder estatal básicamente en la distribución de espacios en el Congreso del Estado y el Poder Judicial del acordeón. Hoy por hoy su identidad partidaria está unida con plastiacero al PRIAN.Habrá entonces choque de trenes solo entre dos titanes electorales que, literalmente, no se detendrán en gastos ni esfuerzos físicos ni mentales para alcanzar el triunfo en un estado considerado clave entre las entidades federativas.
La Cuarta Transformación no solo quiere ganar Chihuahua por la espina hasta el hueso que trae clavada del 2021 sino por la historia del estado grande, su aportación a la economía nacional y su envidiable ubicación geográfica como la principal frontera con los Estados Unidos.
Acción Nacional ha demostrado, con su jefa política al frente, la gobernadora Maru Campos, que retener la gubernatura es retener la joya de la debilitada corona opositora en el país.
Las hostilidades y las intenciones quedaron abiertas como cirugía en autopsia con el famoso y ruidoso caso CIAgate, ampliamente ganado en duelo nacional e internacional por la mandataria chihuahuense.El trancazo que no tumbó, sin esperarlo fortaleció a grados que ni los blanquiazules creían. Ella no buscó esa oportunidad, le fue colocada en charola de plata, gratuitamente. Cual Romo en portería coreana nomás empujó el balón regalado por la 4T.
Pero llegar a la jornada electoral del primer domingo de junio próximo será cuesta arriba para todos los protagonistas del 2026-2027, tanto los que se enfrentarán en la campaña constitucional como los que buscarán sus postulaciones al interior de los partidos políticos.
Ese tramo por recorrer no está pavimentado para nadie; al contrario, vienen precisamente etapas con sello de guerra extrema tanto en la definición de las candidaturas entre los azules y guindas como en las precampañas y campañas hacia la jornada electoral.
Todo indicaría que en Acción Nacional camina el proceso interno por la nominación a gobernador en tersa alfombra. Hubo varios aspirantes a tiradores que fácilmente fueron superados por el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, sin ser favorito de la gobernadora Maru Campos.Ella hubiera preferido a alguien más cercano y de mayor confianza personal, al secretario de Seguridad Pública, a la presidenta del PAN estatal e inclusive hasta su secretario de Gobierno, pero el proyecto institucional viable, sobre todo competitivo, fue y sigue sostenido por Bonilla Mendoza, con un equipo compacto encerrado entre viejos muros y catacumbas. Los otros no crecieron; nomás no prendieron a pesar de algunas ganitas que le echaron.
No hay nubes que ensombrezcan o amenacen con ensombrecer la nominación del alcalde de Chihuahua hacia la candidatura. No fue fácil la perfilada hacia esta etapa pero aplicó muy bien el correcto criterio y el sentido común en su desarrollo como presidente municipal para facilitar justo la designación inminente como abanderado. Ha sido pragmático hasta más lejos de lo que quisiera.
Ahora faltan algunas piezas indispensables para agregar al engranaje de la campaña estatal. De su correcta instalación puede depender el éxito o el fracaso del proyecto mayor, el de la gubernatura. El problema no es la nominación, ya la tiene en la bolsa.
Bonilla será el candidato pero al frente del timón político seguirá sin duda la gobernadora, más ahora que fue encumbrada nacionalmente por la Cuarta Transformación como la principal figura opositora tanto al partido guinda como al régimen federal.
Será fundamental en ese contexto el acuerdo entre Maru y Bonilla para definir abanderados en las principales alcaldías del estado, en las diputaciones locales y en diputaciones federales…Y, desde luego, la distribución de las secretarías de estado ante el eventual triunfo.
Ahí es donde entra el principal factor de negociación, Chihuahua capital, que representa literalmente el triunfo o la derrota por la gubernatura y la mayoría de las posiciones en el Congreso del Estado, con todo y que Juárez tenga mayor cantidad de asientos legislativos disputables. Es importante el resto del estado pero Chihuahua es bastión panista junto con el centro del estado.
Ha quedado en lo obvio que el corazón de la gobernadora por la postulación a la presidencia municipal anda entre la diputada federal, Manque Granados y su secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña, con el pero de que adolecen de popularidad entre las bases panistas y priistas. Su publicidad y operación son todavía escasas.
Esas bases evidentemente andan cargadas hacia la opción representada por el exfiscal General del Estado, César Jáuregui Moreno y otros nominados igualmente bien vistos en las filas blanquiazules, el buen operador líder parlamentario del PAN en el Congreso del Estado, Alfredo Chávez, y el eficiente director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, Alan Falomir
Parece que los afectos de Bonilla están con todos y con ninguno. Ninguno de ellos forma parte de su ultra equipo, acaso el más cercano podría ser Jáuregui por antigüedad mlitante, pero lo más importante no son las cercanías o las distancias sino quién ayude a la fórmula no a ganar, sino a arrasar en Chihuahua para acercar al triunfo al proyecto en la gubernatura de manera casi inminente. Ganar la capital de forma abrumadora ha dado al PAN el éxito en las elecciones estatales de 2016 y 2021.
Un eventual desacuerdo entre Bonilla y la gobernadora pondría en peligro la vital unidad y con ello la posibilidad de la victoria. Resolver las candidaturas de manera conjunta no es un reto sencillo de superar. Maru necesita cuidar su salida de la administración y los años subsecuentes de fiscalizaciones y auditorías, Marco necesita… ganar.
En el otro frente, el de Morena, braman ensordecedoras bajo el río y sobre la superficie todo tipo de desavenencias internas tanto en la búsqueda de la candidatura a gobernador como, en particular, la postulación por el Chihuahua panista; Ciudad Juárez, firmemente pintado de guinda desde el arribo en su primera elección por Cruz Pérez Cuéllar. Juárez es para Morena lo que Chihuahua para el PAN.
Se antoja que sería relativamente más tersa la campaña constitucional que la interna. Existe una aversión pública al grado de irreconciliable de los senadores Juan Carlos Loera y Andrea Chávez contra su compañero de partido Pérez Cuéllar y su nueva aliada la delegada del Bienestar, Mayra Chávez, a su vez pieza operativa fundamental de la exmadrina de Loera en la contienda por la gubernatura del 2021, Ariadna Montiel.
Ambos, Loera y Andrea son apoyados puntualmente por el exgobernador panista, hoy senador morenista, Javier Corral Jurado, enemigo en guerra sin tregua ni cuartel de Pérez Cuéllar y también de la gobernadora, Maru Campus, quien lo derrotó justo en el 2021 por doble partida.
Es un nudo gordiano el amarrado a la definición por las candidaturas. La pregunta aquí es igual a la del PAN… ¿con quién gana y con quién pierde Morena?
El tono precampañero de Andrea no es de candidata; es invariablemente de sucesora de Maru Campos, sin reparar gran cosa en el proceso interno de su partido. Loera bajó la mira del 2021 por la gubernatura pero la ha fijado en la presidencia municipal, posición que Ariadna mantiene reservada para Mayra… si las cosas se acomodan.
Las decisiones correspondientes las empujan a su modo y manera todos los protagonistas locales en esa contienda, Cruz, Loera, Andrea; por supuesto, Corral. Trabajan intensamente entre los morenistas y población chihuahuense en general para conseguir su propósito, pero la última palabra está en la presidenta, Claudia Sheinbaum, en Andrés Manuel López Obrador, en Adán Augusto López, Ricardo Monreal… en sus asesores y operadores políticos que trabajan en el armado del rompecabezas 2027 no solo de Chihuahua, sino de todos los estados también con elección.
La guerra está acá…pero esencialmente allá, y de pronósticos reservados de aquí al primer domingo de junio del año próximo.
Ya resuenan tambores y truena el cielo sobre todo de las guerras sucias.
